Debes saber que no soy de las que pasean en escote y con una enorme copa de cognac. Estoy recluída en mis deseos y mis temores. Entre todas las responsabilidades repartidas en cada poro de mi piel.
Los sueños los tengo en abundancia. En cada uno soy la misma pero, con distinto márgen de desencanto. Eso es lo que pasa, produzco desencanto. Mi madre diría que no se sostener absolutamente nada y, con mi naturaleza exponente, ciertamente le doy la razón.
Y lo he pensado, ¿sabes?. He sentido el impulso de ser más de lo que se anuncia y supone. Pierdo el impulso, caigo en el vado al perder el equilibrio. Te decepciono.
No me gusta que me rompan el corazón.
Tan básico.
No me gusta jugar a la ciega.
Y mi cuerpo tampoco juega. Me salió una perrilla en el ojo izquierdo. Miré lo que no debía.
Miré la distancia que hay entre nuestros barcos.
Miré el vacío de tu silla.
Miré la sonrisa y el brillo que pusiste en ella.
Yo no bebo cognac.
👍🏻👏🏻👏🏻
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